Affichage des articles dont le libellé est INSULARITE. Afficher tous les articles
Affichage des articles dont le libellé est INSULARITE. Afficher tous les articles

lundi 19 mai 2014

'' EL MITO DE LA ISLA [PARAGUAYA]'', POR LORENA SOLER

Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 1 ¿El mito de la isla? Acerca de la construcción del desconocimiento y la excepcionalidad de la historia política del paraguay Lorena Soler 1 Resumen : El presente artículo reflexiona sobre ciertas ideas - fuerza plasmadas en relatos sobre el Paraguay que c ont ribuyen al supuesto del desconocimiento o la excepcionalidad del caso. Se analizan los sentidos políticos y las matrices teóricas utilizadas a la hora de abordar la historia política reciente del Paraguay , indagando sobre las imágenes y relatos de la pluma de algunos filósofos y/o viajeros del siglo XVII y XVIII y la primera y precaria elite cultural paraguaya de fines del siglo XIX, continuando hasta el presente en las formas de explicar, finalmente, el orden social en el Paraguay. Palabras clave : Paragua y – historia política – intelectuales - historiografía Introducción Los conflictos epistemológicos son siempre, inseparablemente, conflictos políticos: así, una investigación sobre el poder en el campo científico podría perfectamente incluir sólo cues t iones de índole epistemológicas ( Bourdieu, 200 0 :78) . Constituye un lugar común entre los científicos sociales afirmar que la historia del Paraguay es la menos estudiada, rasgo al que aludía Augusto Roa Bastos al describir que su país es una isla rodead a de tierra. Dicho desconocimiento se torna más sugestivo si se considera, por ejemplo, que Paraguay fue escenario de dos guerras internacionales - Guerra de la Triple Alianza (1865 - 1870) y Guerra del Chaco (1932 - 1935) - , de consecuencias políticas y económi cas todavía determinantes para los países vencidos y vencedores, que sufrió, como se suele caracterizar , una de las dictaduras más largas de América Latina (1954 - 1989) o que contiene unos de los movimientos campesinos más 1 Socióloga. Magíster en Investigación en Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires (UBA), doctoranda (UBA) y becaria CONICET, todas las instancias baj o la dirección del Dr. Waldo Ansaldi. Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 2 intensos de la región . Sin embargo , aún as umiendo y verificando la escasez de trabajos sobre el Paraguay, todo científico social está obligado a explicar dicho desconocimiento , sobre todo si intenta llevar adelante un abordaje teórico de l objeto de estudio a construir. Pues bien, u n país e n sí mismo no representa un objeto de est u dio: no basta con asumir al “Paraguay” como objeto epistemológico para que el mismo exista como tal. Las lí neas siguientes son un primer intento - ni exhaustivo ni concluyente, sino exploratorio - de interrogar la p remisa del desconocimiento . E s decir, los sentidos políticos y las matrices teóricas utilizadas a la hora de abordar, especialmente, la historia política reciente del Paraguay , indagando cómo esas primeras imágenes y relatos sobre el “páramo”, de la pluma de algunos filósofos y/o viajero s del siglo XVII y XVIII y de la primera y precaria e lite cultural paraguaya de fines del siglo XIX, continúa n presentes en las formas de e xplicar , finalmente, el orden social en el Paraguay . De este modo, el presente artíc ulo invita a reflexionar acerca de cómo algunas ideas - fuerza de aquello s relatos sigue n aún contribuyendo a l desconocimiento y explicando la excepcionalidad como elementos en los cuales debería residir la ausencia del interés, al menos que las ciencias soc iales asuman que , per se , el destino geográfico explica el problema. Historia s corta s , producciones breves El primer rasgo que prevalece, e n una mirada de largo aliento acerca de la vida política paraguaya , es la alternancia entre prolongados períodos de autoritarismo con etapas de alta inestabilidad política y la ausencia de alternancia política partidaria como resultado de elecciones . Tal inestabilidad se torna más sugestiva si se la confronta con la temprana aparición de ciertos elementos de la democrac ia política, como las pretensiones universalizantes del derecho al sufragio (1870), los legendarios y duraderos partidos políticos (1887) e, inclusive, el predominio de la elite política sobre la e lite militar. Sólo nueve presidentes fueron militares ; sin embargo, accedieron al poder por medio de partidos políticos o fracciones de los mismos . Así, y a excepción de las experiencias políticas más autónomas de los partidos políticos, la Revolución Docente e investigadora en Historia Social Latinoamericana. Instituto de Estudios de América Latina y el Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 3 Febrerista (1936) y los inicios de la dictadura militar de Higi nio Morínigo (1940 - 1946), la vida política transcurrió entre dos partidos políticos, el Partido Liberal y el Partido Colorado o Asociación Nacional Republican a ( A. N. R ) o por fracciones intrapartidarias de éstos 2 Asimismo, la mayor parte de la vida polí tica independiente del Paraguay estuvo sometida a guerras con países latinoamericanos, a dos guerras civiles (1922 y 1947) y a largos gobiernos autoritarios. La estabilidad del régimen político se logró bajo la Guerra de la Triple Alianza (1865 - 1870), la G uerra del Chaco (1932 - 1935) y bajo los mandatos de cuatro presidentes : José Gaspar Rodríguez de Francia , los López - Carlos Antonio y Francisco Solano - y, por último, el General Alfredo Stroessner (1954 - 1989) . . Aún cuando una mirada desprevenida podrí a subs umir la historia política paraguaya a dos guerras , a cuatro presidentes y al constante fracaso de un proyecto democrático liberal (por lo menos hasta 1989) , la historia política de l Paraguay no muestra rasgos singulares diferentes a los particulares de otr os países de América Latina. Sin embargo, las condiciones políticas internas no fueron las más favorables para la recreación de una e lite intelectual. E l aislamiento autoimpuesto de José Gaspar de Francia y su larga historia independiente de exilios políti cos , sumado a las peculiaridades que adopta la configuración de la e lite política paraguaya imposibilitó, también, la conformación de un campo intelectual propio y autónomo 3 Cuando han existido, l as producciones científicas estuvieron principalmente cent radas en la historia colonial ( especialmente las misiones jesuitas ) , la yerba mate como base de la economía de exportación de la colonia, el impacto del Real Estanco de Tabaco y la puesta en circulación de moneda, la posición subordinada en el mercado colo nial y , posteriormente, en la ausencia de salida oceánica comercial. En el estudio del proceso independentista, más allá de los destacados y auspiciosos intentos actuales por una renovación interdisciplinaria , las consideraciones ideológicas han convertido a la . Caribe, Facultad de Ciencias Sociales, UBA. 2 El Partido Liberal estuvo en el poder desde 1904 a 1936 y desde 193 7 a 1940; el Partido Colorado, por su parte, gobernó desde 1887 a 1904 y desde 1947 a 2008. 3 Argentina, o Buenos Aires para ser más específicos, fue un lugar “elegido” para el exilio y donde se formó parte de la elite intelectual paraguaya, siendo una de las experiencias más paradójicas los 400 paraguayos que ingresan a las filas del ejército argentino para enfrentar el orden despótico y bárbaro de Francisco Solano López. Este recorrido no se agota con la guerra. Durante el régimen stronista Buenos Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 4 interpretación en un campo donde se dirime n las posicio nes francist a y antifrancista (Areces, 2007) . Es decir, u n a historia narrada en registro s de figuras y héroes. Es posible afirmar que por tratarse de un acontecimiento único en el escenario latin oamericano en términos de duración, número de víctimas y consecuencias políticas, la Guerra de la Triple Alianza es el tema que ha monopolizado las producciones de la historia y de las ciencias sociales . A ello se sumó el momento crucial de gestación de la guerra , a las puertas de la conflictiva definición de un relato nacional. Tal es así que, aún siendo representaciones deudoras del siglo XIX , re sultan todavía muy cotidiana y simbólicamente productivas para explicar los conflictos políticos en lo s inicios del siglo XXI 4 Sin embargo, dicha s producciones se realizaron , la mayoría de las veces , bajo contextos atravesados por estrictos posicionamientos ideológicos: el revisionismo histórico en Argentina y el lopismo en Paraguay. Además, e n la década de 1960, muchos de esos relatos oficiales sobre la Guerra de la Triple Alianza , en plena Guerra F ría y con el adicional triunfo de la Revolución Cubana, fueron propicios para la lectura en clave imperialista de la Guerra Grande, enmarcada luego en el movimiento rev isionista de la década del sesenta, finalmente fortalecida por la teoría de la dependencia . 5 Sólo en los últimos años, frente al desamparo de paradigmas interpretativos que habían moldeado las formas de interpretar la guerra en términos de parroquianos y t raidores, . Aires f ue sede de los principales partidos políticos y el sitio donde se organizaron algunos de los grupos armados contra la dictadura. 4 Las estelas del conflicto bélico siguen aportando a los debates actuales sobre la integración regional y alimentando las iden tidades nacionales. Muestra de ello son las declaraciones de la Presidente de la Nación, Dra. Cristina Fernández, en ocasión de la firma del tratado del Banco del Sur el 9 de diciembre de 2007, calificándola como “La Guerra de la Triple Infamia”. Un tiempo antes, y en otro sentido, el diario Clarín reproduce parte de una nota de la Folha de Sao Paulo , que bajo el título “La Guerra de la Triple Alianza quedará en secreto” ( Clarín , 17/12/2004: 48 - 49) anunciaba que el gobierno de Luiz Ignacio da Silva había de cidido no hacer público los archivos secretos de la guerra, dado que sólo serviría para reavivar antiguos conflictos. En la visita oficial del Gobierno del Paraguay a Brasil, el 18 de octubre de 2008, Martín Almada solicitó nuevamente la apertura y devoluc ión de los archivo profanados por Brasil en ocasión de la guerra. Ver diario Clarín de la fecha. 5 Entre los exponentes de esta teoría figuran las obras de León Pomer (1968) La Guerra del Paraguay: ¡Gran negocio! , Ediciones Calden, Buenos Aires y Atilio Ga rcía Mellid (1963) Proceso a los falsificadores de la historia del Paraguay , Theoría, Buenos Aires. Interpretaciones recientes sobre la Guerra de la Triple Alianza (Doratioto, 2004) han cuestionado agudamente las interpretaciones en clave imperialista demo strando, entre otras cosas, el escaso aporte de capitales ingleses en la contienda e inclusive las intenciones diplomáticas inglesas de ofrecer colaboración a Solano López, desestimando la “incompatibilidad” entre la política liberal al estilo europeo y el capitalismo estatal paraguayo de los López. En los originales de las cartas robadas en el transcurso de la Guerra Grande puede leerse la posición de Inglaterra tal como demuestra Francisco Doratioto. Para un trabajo lúcido y exhaustivo sobre el desarrollo del campo historiográfico y los relatos nacionales sobre la Guerra de la Triple Alianza, ver: Brezzo (2004). Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 5 aparecen nuevas reflexiones y renovaciones historiográficas preocupadas, inclusive , por la relación entre guerra y cultura (Alcalá Rodríguez, 2006; Areces, 2007; Brezzo y Figallo, 1999 Brezzo, 2004, 2005; Cuarterolo, 2004; Doratioto, 2004; Pottha st, 2006; Salles, 2003) . Estos nuevos aires , que no se suscriben só lo al estudio de la G uerra Grande y que prometen auspiciosas reflexiones sobre el orden social paraguayo, probablemente estén motivados por un nuevo contexto político regional 6 : l a necesid ad de repensar el Estado en América Latina debido a la inauguración de las libertades políticas en el Paraguay y en la región, la extensión del sistema científico de investigación y postgrado argentino y el entusiasmo que ha despertado la incógnita y origi nal figura del actual presidente Fernando Lugo 7 . De la democratización de la sociedad participa también la democratización de la s ciencias , en su s contenido s , metodologías , fuentes, procesos de escritura y reclutamientos profesionales . No siempre fue así . Paraguay también como utopía . Jesuitas, viajeros y filósofos Más allá de la imagen que se ha cultivado de Paraguay, este país ha sido tierra de p royecciones míticas y utópicas, testigo de diversos experimentos políticos y culturales y fuente de la reflexi ón de filósofos del siglo XVIII y XIX . Paraguay impulsó a la hermana de Friedrich Nietzsche a marchar con su reciente esposo Bernhard Förster y catorce familias para fundar una colonia aria a principios de 1886 . Además, en 1887 y luego de su primer paso p or Misiones, pudo atraer al suizo Moisés Santiagi Bertoni quién deseaba “ huir de una sociedad inmoral para vivir de la agricultura y de la ciencia, cosa imposible en su tierra” (Baratti y Candolfi, 2009: 268). El científico, que logr ó sucesivos apoyos econ ómicos del diezmado E stado bélico ( especialmente tierra en bosques vírgenes ) , desarroll ó una obra fabulosa de clasificación de especies animales y vegetales e incluso una serie de observaciones meteorológicas . 6 No es este el espacio para ahondar en este punto. Nos limitamos a indicar solamente la existencia de este Dossier, tanto como la de un grupo de estudios sobre Paraguay en el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe, Facultad de Ciencias Sociales (UBA). Asimismo, la inédita realización anual desde el año 2008 en adelante de un congreso que reúne a investigadores vinculados a diversas te máticas sobre Paraguay. Parte de esta discusión puede leerse en: Capdevila (2009). 7 No hay registro acerca de que Paraguay haya ocupado las páginas de la mayoría de los diarios internacionales, no sólo porque el Partido Colorado ha dejado de ser el part ido gobernante después de seis décadas sino porque el acceso de un obispo a la presidencia de un país no reconoce antecedentes. Además, es la primera vez que un presidente del Paraguay accede con el apoyo de movimientos sociales, movimientos campesinos y p artidos minoritarios de izquierda. Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 6 L o novedoso y singular del experimento de Bert oni, en relación a las muchas hordas de expedicionarios, viajeros, y naturalistas que abarrotaron de escritos de viajes con experiencias sobre la naturaleza de las sociedades americanas fue “ la insistencia en la intervención de culturas no occidentales en las prácticas científicas” (Dis Liscia, 2009:250) 8 Menonitas anabaptistas y sectas amish, provenientes de los lejanos tiempos de la Reforma, recorrieron un largo camino de destierros, de Alemania a Rusia, de Rusia a Canadá y de ambos países (además de Méx ico y Estados Unidos) a Paraguay, para concluir en una extraña simbiosis con los únicos habitantes del lugar, los pueblos originarios n ivaclé, lengua y mbyá guaraníes. Anarquistas y socialistas australianos, seguidores de la utopía humanista de William Lan e, fundaron una insólita comunidad en el Oriente del país, que , al poco tiempo , se subdividió y dejó una estela imprecisa de relatos de donde surgió, entre otros, el principal etnólogo paraguayo León Cadogan ( Kupchik 2007:4). Como se preguntó Kupchik ¿s er á que en este territorio de olvidos se gestaron los espasmos de las utopías occidentales del siglo XX? . Como ha demostrado Leila Gómez (2009) los viajeros modernos al Paraguay, entre ellos Félix Azara, Aimé Bompland, Johan R. Rengger, los hermanos John P. Ro bertson y William P. Robertson y Richard Burton , responde n a una genealogía del discurso utópico sobre el Nuevo Mundo, de la misma manera que sus precursores Garcilaso de la Vega, Bartolomé de Las Casas y Montaigne. Para la autora , los filósofos citados se dejaron seducir por la idea del buen salvaje americano y encontraron y propiciaron en los jesuitas el mito del noble salvaje en el nuevo mundo. Dichas reflexiones se encuentran en Montaigne , Rousseau, Charlevoix, pasando por las Cartas Persas de Montesqui eu (1721) . También los escenarios guaraníes inspiraron en 1759 a Voltaire para ambientar parte de su novela Candide y recrear un diálogo acerca de la vivencia política en el Paraguay: - ¿ Conque tú has estado ya en el Paraguay? – dijo Cándido . - Si, por c ierto - respondió Cacambo . Como que fui pinche de cocina en el colegio de la Asunción y conozco todo el reino de los padres como las calles de Cádiz, y acaso mejor. Pero, ¡qué cosa tan admirable es la tal monarquía! [ ... ] No puede hallarse cosa más conforme a la razón y a la justicia, ni más divino ministerio que el de estos religiosos. Aquí hacen la guerra a los reyes de España 8 Para un estudio de las experiencias utópicas en el Paraguay y diversos lugares de América Latina, ver: González de Olega y Bohoslavsky (compiladores). (2009). Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 7 y Portugal , y en Europa los confiesan y los absuelven (Voltaire, 2001:174 , itálica nuestra) 9 . Sin embargo, l a utopía tenía un aditiv o en estas tierras . L os viajeros de fines del siglo XVIII y XIX se enfrenta ron además a la impermeabilidad económica, política y militar del Paraguay. Afloraba como la arcadia de difícil acceso: en el siglo XVIII lo fueron las reducciones jesuitas y en el XIX el encierro de Francia y la Guerra de la Triple Alianza. Esta circunscripción reforzó la percepción del Paraguay como objeto de deseo económico, político , natural y cultural, pero también la imaginación y la fantasía, al presentarlo como objeto prohib ido y deseado. Finalmente , lo exótico, lo alejado y lo encerrado generó ilusiones míticas, caracterizando al Paraguay como un locus excepcional. Es t as primeras imágenes son las que se proyectan a l mundo y las q ue alimentan a la filosofía, pero también a l p ró logo de visiones extendidas y duraderas . L os primeros relatos sobre lo desconocido : viajeros y elites paraguayas Como dijimos , l a libertad inherente a l viajero universal se enc o ntra ba amenazada por la decisión de l Presidente Francia acerca de una polí tica de puertas cerradas, en el horizonte de la débil soberanía política y de Buenos Aires . De este contexto, también fueron v í ctimas algunos viajeros o emisario s de la Coro na a quienes e ncarcel ó ( Aimé Bompland, Johan R. Rengger y Marcelin Longchamp) o dir ectamente expuls ó del territorio ( John P. y William P. Robertson ) . A su turno , Félix de Azara , enviado por la c orona h ispana en sus viajes por la América Meridional (1790 - 1801) con la tarea ímproba de demarcar los límites en disputa entre la s C orona e spañ ola y la p ortuguesa, exhibió una visión crítica de los jesuitas e intent ó desmontar las visiones míticas y utópicas sobre é stos, especialmente por haber presentado un desafío al poder real y a su mandato. El viaje de Azara transcurr ió , precisamente , entre las reformas borbónicas y la creación del Virreinato del Río de La Plata. A cargo de la tarea de rebasar el hermetismo, estos viajeros reforzaron sus relatos con un gran sensacionalismo. El encarcelamiento de Aimé Bompland y la visibilidad que 9 El diálogo evidencia, entre otras cosas, la posibilidad d e la construcción del conocimiento a partir de la observación y la reflexión. Paraguay deja de ser una abstracción para convertirse en un lugar posible de conocer porque se ha estado en él. Esto, conjuntamente con algunos problemas que colateralmente Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 8 adopt ó en la comunidad científica internacional , robusteció la idea del encarcelamiento paraguayo, del despotismo de Francia y hasta contribuyó, junto con los relatos de Johan R. Rengger y los P. Robertson - Reino del Terror del Dr. Francia. Cartas del Paraguay (1839) - , a “fijar al dictador y al guaraní en taxonomías científicas y políticas, al mismo tiempo que contribuyeron a la circulación de la leyenda de un dictador que se alimentaba de la carne de los súbitos” (Gómez, 2009: 112) 10 El aislamiento de Francia y el ab ortado impulso modernizador de Carlos López ( sumado a la Guerra de la Triple Alianza ) produjeron que los relatos sobre el Paraguay respondieran casi exclusivamente a los impresiones de los viajeros. En efecto, e n el siglo de las luces, el aislamiento se as imiló a retraso y en consecuencia a barbarie. La bibliografía y la prensa de la se gunda mitad del siglo XIX lanzaban frondoso s argumentos sobres dichas características bárbaras. En el Nacional de la Semana se podía leer: . El pueblo Paraguayo es un pueblo indolente, un pueblo sin aspiraciones, que olvida el pasado, desprecia el presente y no aspira al porvenir. Bailar, cantar, tenderse en su hamaca, comer mandioca y correr tras las mujeres, he aquí las aspiraciones de ese pueblo; para moverlo es preciso el férreo brazo del tirano (Brezzo, 2005:192). E ntre 1811 y 1870 apareci ó un conjunto de obras con esta impronta , aunque hubo que esperar al centenario patrio, bajo las ruinas de la Gran Guerra, para encontrar los primeros relatos nacionales. Luego de la Gue rra , una pequeña e lite cultural comenzó a recrearse al compás de la reconstrucción del Estado: la instalación del Colegio Nacional de Asunción (1876), la aparición de las actividades culturales con la apertura del Ateneo Paraguayo (1883) - reemplazado luego por el Instituto Paraguayo (1895), la reapertura de la Biblioteca Nacional (1887) y la cursada regular en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional (1889). Liliana Brezzo (2005) sitúa este impulso historiográfico nacional entre la obra de cuat ro tomos de Blas Garay (1897) - Compendio Elemental de la Historia del Paraguay; Breve abord amos en el texto, abre una profunda discusión sobre la modernidad en América Latina. Para ello, ver: Quijada (2008). 10 La autora propone un paralelismo entre la descripción que los hermanos John P. y William P. Robertson realizan de Francia y la novela de l Dr. Frankentein de Mary Shelley. En dicha asimilación radicaría la popularidad que adoptan en los círculos ingleses los relatos sobre Francia. Tal imagen está lejos de la realidad histórica. El primer autor en discutirla es el historiador Julio Cesar Chá vez. Para un estado de la cuestión de la historiografía sobre la independencia, ver: Areces (2007). Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 9 resumen de la historia del Paraguay, La independencia del Paraguay y El comunismo de las misiones de la Campaña de Jesús - y el Álbum Gráfico de la República del Paraguay: 100 años de vida independiente 1811 - 1911 11 . Dichos estudios serían los primeros intentos de un grupo de intelectuales de mostrar una bibliografía nacional y una visión orgánica de la nación paraguaya ofrecida por primera vez por cronistas no coloniales. En este clima de época, se sum ó también la acalorada disputa epistolar entre Cecilio Báez y Juan E. O ' Leary 12 La autora antes citada sostiene que é stos iniciar o n dos tendencias temáticas ideológicas predominantes en la narrativa par aguaya durante toda la centuria. Una conservadora idealizante , especialmente en las primeras décadas , y otra de tipo crítico realista . En ese recorrido se puede encontrar un desplazamiento que se inicia con el rescate de un pueblo heroico , autóctono, nativ o , único, superior (inclusive gracias a las propiedades de la raza mestiza frente a los criollos porteños), para finalizar en una heroificación y apología de los gobernantes fuertes , especialmente de Fran cisco Solano López. , sobre cu á l pasado narrar . En ese camino , no ausente de enc endidas discrepancias públicas, también surg ió un a imagen, por ejemplo de la pluma de Cecilio Báez, en la cual el pueblo es responsable de las largas tiranías de estos héroes. Como veremos, el planteamiento final al cual arriba Cecilio Báez repercute aún h oy sobre algunas formas recientes de pensar el stronismo , pero también más trascendentalmente , el orden social . Así, si bien Báez comenz ó afirmando que desde los albores de su independencia la identidad paraguaya había sido muy combatida y que gracias a lo s primeros dictadores pudo salvarse de la ingerencia externa, termin ó aludiendo a un pueblo “cretinizado” como resultado tanto de la tiranía de Francia y los López como del sometimiento de treinta años de P artido C olorado . 11 En el mismo escribían, además del encargado de la compilación, Enrique Solano López (1858 - 1917), Cecilio Báez (1862 - 1941), Blas Garay (1873 - 1899), Ma nuel Domínguez (1872 - 1933), Fulgencio Moreno (1872 - 1933), Ignacio Pane (1879 - 1920), Juan E. O ' Leary (1879 - 1969) y Moisés Bertoni. A esa pequeña elite azucena arribaron tres escritores que serán de suma importancia por la influencia sobre el grupo novecient os y sobre sus construcciones historiográficas: los argentinos Martín Goicoechea Menéndez (1875 - 1906) y José Rodríguez Alcalá (1875 - 1958) y el español Rafael Barret (1877 - 1910). 12 La disputa sobre la interpretación política del pasado y los proyectos d e país que debían surgir de dichos relatos se llevará acabo entre los mese de octubre de 1902 y febrero de 1903 en los periódicos La Patria ( Juan E. O ' Leary) y El Cívico (Cecilio Báez). Mientras los escritos de este último habían salido publicados en un li bro que data de 1903, bajo el título La tiranía eterna , las cartas de respuestas de Juan E. O ' Leary no habían sido publicadas desde su aparición original. Tal controversia fue compilada recientemente por Ricardo Scavone Yegros y Sebastián Scavone Yegros (2 008), con un estudio crítico de Liliana Brezzo. A los fines de nuestro análisis, la importancia del debate recae en un proceso acelerado de repolitización de las elites paraguayas, en el cual pueden leerse las identidades políticas partidarias en formació n. Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 10 Finalmente, af irm ó que Paraguay e s uno de los pueblos más atrasados de América y “ que la historia de la tiranía y la historia de la guerra del Paraguay son la historia de la incurable imbecilidad del pueblo ” : El pueblo se mantuvo aislado o incomunicado del resto del mundo, y sumido en la más profunda ignorancia. Conocía indudablemente el abecedario, pero se lo privaba hasta de la lectura de los periódicos extranjeros, que por otra parte no podía leer, porque no hablaba más l engua que las indígena guaraní [ ... ] No es que el cerebro paraguayo sea de suyo infecundo; es que el alma paraguaya ha sido esterilizada por el terror, por la incomunicación, por la ignorancia (Cecilio Báez, carta El alma Paraguaya, Yegros y Yegros, 2008: 1 7 9 ) . Sin embargo, resultaba poco probable que al inacabado y s iempre fracas ad o proyecto liberal interpuesto sobre las ruinas del P araguay posbélico pudiera sobrevivir una lectura del pasado donde el pueblo aparece engañado y los únicos héroes disponibles culpabilizados . F inalmente triunfó una visión nacionalista y pa triótica de la historia, monopolizada por la exaltación de la Edad de Oro previa a la guerra , buscando las causas y las consecuencias sobre los vencedores . De esta forma, se habilit ó un relato nacional cuyo foco de positividad est uvo centrado en la guerra contra la Triple Alianza y en los distintos actores relacionados con ese acontecimiento, relato posible para la posterior reconstrucción del Estado y la nación posbélica . Estos planteos de motivación nacionalista , aún vigente s , redujeron a la historiográfi ca paraguaya a planteamientos simplista s , condicion ando a l P araguay a u n aislacionismo historiográfico y adjudicando valores de originalidad donde no hay más que reflejos de actividades comunes (Brezzo, 2008) . Paraguay en América Latina . Reflexiones en to rno a la historia reciente Es factible constatar la ausencia de estudios sobre Paraguay en los trabajos clásicos de la reflexión académica de la región (Cardoso y Faletto, 1994) 13 13 Una excepción es la clásica obra sobre América Latina coordinada por Pablo González Casanova (1977) América Latina: Historia de medio Siglo , México, Siglo Veintiuno Editores. , en la bibliografía sobre las Dictaduras Institucionales de las FFAA del Con o Sur y los regímenes autoritarios de Centro América y el Caribe - salvo en su referencia al Plan Cóndor (Calloni, 1999 y González Vera , 2002b) y en estudios recientes sobre memoria (González Vera, 2002a) - . A excepción del legendario trabajo de Alain Rouqui é (1982) , en el cual cotej ó la Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 11 experiencia stronista con las centroamericanas , en otros proyectos igualmente ambiciosos para el abordaje del autoritarismo en América Latina se constat ó la ausencia del “caso paraguayo” 14 Así, por la construcción de un discurso político de la “excepción latinoamericana”, el período quedó sometido a tratamientos analíticos singulares (Rivarola, Cavarozzi, Carretón, compiladores , 1991) por no circunscribirse a los modelos o las categoría s con que suelen abordarse los regímenes autoritarios de la región (O’Donnell, Schmitter, Whitehead, 199 4) . 15 E l rasgo común de los trabajos que han abordado al stronis mo , lo han presentado como una dictadura donde ha primado el carácter personalista del ejercicio del poder, tanto como la centralidad del Partido Colorado y las Fuerzas Armadas, andamiaje institucional y sobre el que se organizó lo que generalmente se ha caracterizado como la dictadura más larga de América Latina. Todos ellos, con variados matices, conclu yen en una suerte de inevitabilidad de un régimen de características autoritarias y despóticas para una sociedad gobernada eternamente por el Partido Colorado . E ste destino político se vinculaba, asimismo, a una suerte de militarismo colorado arraigado , posible de lograrse por la pasividad del pueblo acostum brando a “gobernantes fuertes” . . Asimismo, cuando la extrema singularidad y excepcionalidad avanzó sobre el tratamiento de la dictadura y el proceso de transición, éstos fueron abordados, al igual que en la región, con e nfoques más politológicos que sociológicos. Paradójicamente, muchas de estas miradas reforzaban el discurso que el propio régimen stronista había recreado . Esto es, presentarse como el heredero de las familias fundadoras y ahora coloradas , imágenes que, alentadas des de el centenario, fueron finalmente cristalizadas en un nuevo régimen político luego del triunfo no buscado de la Guerra del Chaco y a instancias de la crisis de dominación que inaugura, al igual que en otras partes de América Latina, la década del treinta . En palabras de Stroessner, puede leerse: La doctrina nacionalista del Partido nos une a todos los colorados bajo la 14 Parte de esto debe relacionarse con la temporalidad de la experiencia de la dictadura paraguaya que se inicia diez años antes de la inauguración de la Dictadura Institucional de las FFAA en Brasil (1964 - 1985), para finalizar en coincidencia con la chilena (1973 - 1989). Sin embargo, no es factible asimilar tan rápidamente las experiencias autoritarias de Centroamérica con Paraguay. Las razones más obvias son de índole estructural, pero fundamentalmente por la intervención que Estados Unidos ha tenido y mantiene sobre el orden político interno de esos países. Para una ampliación de la discusión, ver: Soler (2009). 15 Existe un trabajo que excepcionalmente analiza el stronismo en diálogo con las categorías con las que suelen abordarse las Dictaduras Institucionales del Cono Sur. Ver: Riquelme (1992). Papeles de trabajo . Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. ISSN: 18 51 - 2577. Año 3, nº 6, Buenos Aires, agosto de 2010. Dossier :“Paraguay: reflexiones mediterráneas”. 12 bandera de la patria [ ... ] y como ciudadano, como soldado y como Gobernante, expreso ante la Nación Paraguaya [ ... ] que me hago cargo con v osotros ante la historia de la consigna que recibiéramos de Francia, de los López y del General Bernardino Caballero (Alfredo Stroessner, Mensajes y Discursos, Presidencia de la Nación: 83 y 87) . Muchas de estas interpretaciones , realizadas desde la llama da “ apertura democrática ” , circunscribieron el estudio al stronismo mismo y desde ahí proyecta ron afirmaciones a todo el sistema político paraguayo . En efecto, estos análisis, a partir del resultado final del régimen provoca ron la extrapolación de algunas conclusiones. Las más extendidas han presentado al Partido Colorado como Partido Estado, fusión que ha posibilitado, a través de las prebendas, el funcionamiento de un régimen autoritario como una configuración de hecho para una sociedad “atrasada” 16 . Así, el P artido C olorado y el stronismo aparecen amalgama dos como una fuerza capaz de imponerse, al igual que el despotismo de Francia sobre el pueblo “cretinizado” de Cecil io Bá ez, en tanto la dictadura colorada se dio en un contexto de crecimiento económico c ausado por el giro en las relaciones internacionales y la “nueva” orientación que Stroessner imprimió con Brasil 17 Sin embargo, y en caso de aceptarse una lectura del régimen desde el resultado final, el logro fue bastante posterior a su llegada puesto q ue, en su larga temporalidad , se produjeron profundas modificaciones y tensiones que claramente excedieron la posibilidad de ejercicio del poder asentada exclusivamente en la fuerza y el terror . Así, ha primado el análisis desde el resu ltado último de un r égimen de treinta y cinco años, sin detenerse en el proceso por el cual se construyó ese resultado. . Entonces, sociología obliga, se debe invertir la explicación y dar cuenta de que el logro de un orden se debe a un proceso largo en el cual confluyen, a ve ces sin buscarlo, las más variadas lógicas políticas pero también actores, partidos, estructuras y hasta las propias relaciones internacionales ; y finalmente, explicar que la legitimidad del orden stronista, al igual que cualquier orden político, no puede asentarse exclusivamente en las prebendas y la coerción. Se impon e la necesidad metodológica de leer al régimen desde su inicio, estableciendo su comienzo no sólo en el año 1954, sino observa n do y 16 Ya hemos analizado en otros trabajos la disponibilidad de las imágenes nacionales y su materialización en el régimen stronista y cómo finalmente lo nacional se amalgamó a lo colorado. Ver: Soler (2007).

mardi 3 avril 2007

"Insulitude à Mayotte", Régis Airault


III) « Insulitude[1] »

Régis Airault

« Je suis prêt pour les voyages « pas trop logiques »…
Yves Le Seigneur, infirmier


III A) Le concept d’insul/itude

A vivre trop longtemps sur les îles, il nous prend au bout de quelques temps à nous, occidentaux non insulaires, un étrange sentiment qui tient à la fois :

De la nausée (à rapprocher du mal des navigateurs, « la nausée des îles », envie de vomir, de rejeter, un haut-le-cœur, un trop plein de rien qui nous déborde), le « syndrome insulaire », impression de tourner en rond, de ne pas pouvoir s’échapper (intellectuellement, mais aussi du regard des autres : « Bienvenue au village n° 6).[2]

D’un vécu dépressif que l’on dit commun en ces terres tropicales et insulaires, le fameux « Fiu » tahitien. Sorte de lassitude atteignant aussi bien les expatriés que les locaux, le « je suis fiu » de Tahiti pouvait expliquer ici à Mayotte certain laisser-aller, baisser les bras à certaines périodes du séjour. Des expatriés découragés, exténués, abattus, dépités en particulier lors de la saison chaude et humide qui s’étale (comme les Bwénis[3]) du mois de décembre au mois d’avril.

On peut alors pousser ce sentiment à l’extrême jusqu’à toucher le fond, la vase, sorte de syndrome de Cotard insulaire associant vécu mélancolique avec impression de pourrissement total (des objets, moisissure due à l’humidité, des idées et des hommes) avec négation d’organes (excepté le sexe peut-être) laisser aller total et plongée dans le grand (ou plutôt dans la grande) noir(e).

En effet les îles, lieux de projection imaginaires de tous nos fantasmes d’enfants (L’île au Trésor, Robinson Crusoë), d’adolescents (Paul et Virginie, Peter Pan et les pirates, Henri de Monfreid et ses Secrets de la Mer Rouge), mais aussi et surtout l’île est associé au sexe, au mythe de la vahiné ensorceleuse qui nous amène sur les chemins de traverse de la Maison du Jouir ouverte par Gaughin aux Marquises.


III B) L’idée de l’île : qu’est-ce qui nous mène ici ?

On peut proposer deux visions différentes, celle des enfants tout d’abord :

Île d’Eden
ENFANTS:

Ferdinand-Clovis :

« Une île c’est un petit point dans le monde, au milieu de l’Océan ». « C’est comme l’île de Peter Pan : c’est une île imaginaire où on ne grandit jamais, avec des choses mystérieuses et plein de secrets. »

Avec :

Les pirates
Les indiens
Les sirènes
Les enfants perdus
La caverne d’Ali Baba
La Fée Clochette

Et Peter Pan, le héros qui y amène tous ses amis. »

Conclusion : les enfants c’est efficace.

Puis celle des adultes :

Île Bagne


ADULTES :

Petit Robert : « Terre entourée d’eau. »

Eric Fougère : « Les îles, ces terres de la mer. »

Île : définition

Une île est un lieu à l’écart.
Tête d’épingle sur la carte.

A l’abri du mon d et de ses passions.
A l’écart des grands chemins.
Et des grandes décisions prises en ce bas monde.

Sur une île :
On touche quelque chose d’essentiel, et c’est bien là le principal.
L’île est un bateau ancré à jamais ( à bon port, à son port).

Insubmersible[4], l’île est hautaine, fière sur ses ergots de sable.

Et qu’ils le veuillent ou non, ses habitants sont sur le même bateau : un bateau qui prend terre et qui s’enracine au cœur de la mer.


III C) L’arrivée : le choc de l’île


PETIT DICTIONNAIRE SUCCINT DE MAYOTTE

Tropicalisé : est tropicalisé un objet qui a été construit pour résister à l’humidité des tropiques, par exemple un « frigo tropicalisé ». Par extension est « tropicalisé » celui qui s’est adapté à la temporalité et aux inconvénients des tropiques.

Sécurisé : est sécurisée une maison protégée contre le vol, avec au minimum :
- des barreaux aux fenêtres, de diamètre suffisant pour ne pas être écartés à l’aide d’un cric de voiture.
- un gardien présent jour et nuit.
- des serrures et des gonds résistant aux « coupe-boulons ».
- un chien, ou de préférence une meute de chiens lâchée dans le jardin, un seul chien pouvant être facilement empoisonné.

Barger : fait de passer de Petite Terre à Grande Terre, les deux îles qui constituent Mayotte, en prenant la barge, bateau navette qui embarque passagers et véhicules toutes les demi-heures. Par extension, prendre le temps de barger, expresion qui est également utilisée pour quantifier une durée : « Tu as trois barges de retard. », équivalente à « trois trains de retard ». « Barger » introduit à Mayotte une autre temporalité et permet d’échapper de la temporalité le temps de la traversée, entre la capitale stressée Mamoudzou et Petite Terre, siège de l’aéroport.

Container : ce qui caractérise le plus l’architecture de Mayotte ce n’est plus le banga, petite case d’adolescents en bambous recouverte de latérite, mais le container. A l’origine du Monde est le container, il fait partie intégrale de l’architecture de la maison, qui a en fait été construite un peu autour, voir les problèmes de sécurité au-dessus.

Le container a aussi une fonction de coffre-fort, garde-meuble ou simplement remise, parfois de fosse sceptique, note du transcripteur. Autrement dit le container résume tout du fonctionnement de l’île de Mayotte. Le container vient d’ailleurs, du monde des M’zungus, les blancs. Le container arrive rempli de produits de consommation mais aussi d’électroménager, de meubles, de véhicules, etc…Le container est un cadeau de noël qui arrive le plus souvent en septembre, au moment de la rentrée, période où soudain l’île devient folle et s’agite avec l’arrivée de Métropole des Nouveaux enseignants et fonctionnaires mais aussi des Anciens qui se replient sur leur territoire chèrement acquis, en brousse ou en ville. Les nouveaux se précipitent à la recherche d’une maison à la S.I.M ( Société Immobilière de Mayotte) qui a longtemps eu le monopole du logement sur l’île et a quadrillé le territoire de résidences Mzungus aux allures de banlieue australienne. Ces maisons avaient au début un certain charme, construites en bois dans un style colonial, perdues dans un jardin exotique. A l’heure actuelle, elles sont le plus souvent construites en plein soleil au sommet des collines avec vue sur le lagon certes, mais sans végétation autour, histoire d’éviter les dégâts dus aux cyclones, pas si fréquent que çà, le dernier eut lieu en 1986[5]. Autre point remarquable, ils sont souvent implantés à quelques mètres au-dessus des bidonvilles d’Anjounais ou de Grands Comoriens en situation irrégulière dont la progression est visible au quotidien.

Il va sans dire que le vol est la préoccupation principale de Mayotte, sport national pour les mahorais qui accusent leurs voisins Comoriens ou Malgaches de tous les maux des îles. Les M’zungus quant à eux vivent dans la crainte permanente de se faire vider leur T3 ou leur T4, et ceci d’autant plus que dans les logements S.I.M. il n’y a pas de container-coffre-.fort.

On peut donc préciser que le container signe en fait l’architecture du particulier à Mayotte. La S.I.M. dont les maisons prises individuellement ont souvent un certain charme, prévoit probablement un lotissement « accumulation de containers », avec tous ceux qu »’ils ont du mettre de côté depuis 20 ans.

Les mahorais regardent avec candeur, étonnement et parfois envie, toute cette accumulation de biens neuf, proprets, qui envahissent l’île, tout en sachant qu’une bonne saison des pluies va mettre tout cela « couleur locale ». De toutes façons, ils savent bien que d’une manière ou d’une autre, ils auront bien un bout du gâteau à moyen terme. Il ne faut pas oublier que leurs ancêtres : naufrageurs, pirates[6], avaient tendance à penser que tout ce qui venait de la mer leur appartenait comme « don des dieux. »

Actuellement c’est encore mieux, Mayotte est l’île des « naufragés volontaires ». Les M’zungus viennent en effet volontairement s’échouer sur ce bout de terre perdu au milieu du Canal du Mozambique et repartent délestés de leurs biens, souvent quelques jours après leur arrivée.

Avec la Départementalisation promise par les politiques en cette période pré-électorale, ils attendent d’autres « cadeaux » qui vont fortement déstabiliser la région des Comores, le R.M.I. (Revenu Minimum d’Insertion) en est un exemple destructeur[7]….


IL(ES) ?

On ne règle pas sa relation au père

En venant dans les îles,

Même si le suffixe[8] « il »

Peut prêter à confusion

Et induire le contraire.


Il s’agit dans l’île du féminin,

De cette relation fusionnelle,

Amniotique,

Comme se mettre dans sa bulle

Où les bruits de la civilisation

Et les bruits de la famille

Sont amortis par la barrière

Placentaire de corail.

02 04 2004






«Tout d’abord l’île te rejette, puis petit à petit,

insidieusement, l’île t’accepte. Après l’île te prend, te

surprend. Enfin l’île te retient puis te dissout. »

06 03 2004 (Décollage de Dzaoudzi pour Nairobi)



QUAND ON ARRIVE A

A MAYOTTE,

ON SE CROIT ANONYME,

ALORS QUE TOUT LE

MONDE

NOUS REGARDE.


TROP-PIQUENT

Les tropiques sont infestés de moustiques. Tout le monde le sait mais on l’oublie vite dès que l’on retourne en Europe. Pourtant le nom ‘Trop-Piquent » devrait faire sens à chaque fois qu’on l évoque.

14 11 2005



Dans les îles,
On perd un petit peu pied !
22 05 2006

Photo de régis Airault,par Isabelle Batany, Le Mahorais


III D) L’épreuve de l’île : le syndrome insulaire


A MAYOTTE

SI TU PARLES

CULTURE,

ON TE REPOND

MANIOC !

Eric Marion, 13 09 2005


A FORCE DE VIVRE SUR UNE ÎLE,

ON FINIT PAR ATTRAPER

LE MAL DE

MÈR(E)…


Le Dr Régis Airault, chef du centre de santé mentale de Mamoudzou jusqu’en juin dernier (il travaille aujourd’hui pour le CNRS à Paris), a mis en place à partir de 2001 ce service sur l’île alors vierge de toute pratique «psy» moderne où le recours au Fundi est systématique. A son initiative, un cycle de conférences «les mercredis de Mamoudzou » renouvelé chaque année depuis cinq ans a pu voir le jour. Régis Airault a été médecin psychiatre en Inde au consulat de France à Bombay. Il est l’auteur de Fou de l’Inde et de Faire une pause dans sa vie, ce dernier ouvrage faisant référence à son expérience de médecin psychiatre à Mayotte. Présentation d’Isabelle Batany, in « Vaincre l’insularité à Mayotte et ailleurs », Mamoudzou, Le Mahorais, n° 115, 03 10 06, pp. 12-13.LE TRAVAIL A MAYOTTE

EST UN VICE SANS FIN….
16 01 2003
A FORCE DE VIVRE

SUR CETTE ÎLE,

TU FINIS PAR Y PERDRE TON LATIN…

19 09 2005


SUR UNE ÎLE,

CA TOURNE EN

PETITS RONDS

DANS L’EAU…

ON NE SAIT PAS POURQUOI

LA PLUPART DES BLANCS

QUI SONT ICI,

SE COMPORTENT

COMME S’ ILS ETAIENT

AU PURGATOIRE.

POST-COLONIALISME?

POST-CHRISTIANISME[9]?


MAYOTTE,

C’EST LA SOUS-FRANCE,

C’EST POUR CA

QUE C’EST PARFOIS DOULOUREUX.




PENSEE,


LE PAPIER EST TROP MOU,

LE CRAYON S’ENFONCE,

MON MORAL AUSSI….

DEHORS, LA PLUIE, INCESSANTE,

ROUGE, DEVALE VERS LE LAGON.

PEUR SOUDAIN

QUE LA MER DEBORDE…

07 01 2003



LE SENSIBLE-L’INSENSIBLE

LE TANGIBLE- L’INTANGIBLE[10]


Nous, les soignants, nous travaillons sur le sensible.

Qui sur le sensible de la chair, (médecins, chirurggiens).

Qui sur le sensible de l’âme, (psys…)

Alors autant vous dire que lorsque l’on doit parler avec les grisailleux administratifs, c’est autre chose qui fonctionne, ou qui ne fonctionne pas.

Il faut carrément changer de cerveau ( ou de partie de cerveau) pour s’adresser à ceux qui insidieusement, lentement, sournoisement, ont pris le pouvoir et vous distille, parcimonieusement et avec cet air suspicieux qui les caractérise, les quelques crédits qui nous permettent de survivre. « Il faut tenir », répètent-ils inlassablement.

« Tenir », de notre côté, signifie ne pas craquer, bricoler avec le peu qu’il nous donnent, pour éviter la catastrophe sanitaire, pour que la pulsion de vie l’emporte, (pour combien de temps encore ?), sur la pulsion de mort.

« Tenir », de leur côté, veut dire retenir, ne pas lâcher (et surtout ne pas lâcher prise, dans tous les sens du terme…). Boucler (les budgets par exemple), évaluer (leur maître mot), soupçonner : « On vous a à l’œil l’ophtalmo…. », précisait l’autre jour à l’aéroport un M.I.R. ( Médecin inspecteur Régional) à un praticien de l’hôpital. Et d’abord, que veulent-ils ces soignants qui toujours en demandent plus et qui par définition sont louches ? Quelle drôle d’idée de vouloir soigner, aider les autres. C’est louche de s’embarquer dans de telles galères, surtout à l’autre bout du monde. Réponses évasives : « L’année prochaine », « Peut-être », « On veut des chiffres », et surtout, il faut éviter les vagues, bizarre et difficile sur une île, éviter que ça bouge, au niveau socialo ou autre.

Insensibles à la vie et à ses remous, ses tourbillons, ses éclats. Ils mettent de la distance avec ces soignants qui parfois prennent la vie à bras le corps, combat perdu d’avance…Mais qui savent que parfois un effleurement de vie, une parole, peuvent changer une destinée, qui sentent bien aussi qu’un souffle d’espoir peut ranimer les braises de la vie. C’est ce que l’on appelle « le transfert ». Allez donc leur parler du transfert au sens psychanalytique du terme. Ils comprennent « transfert de fonds », « décisions modificatives », etc…Le dialogue (et le transfert) sont donc par essence impossibles.

Un monde, ou plutôt une galaxie, nous sépare de ces brutes administratives…

Mais leur insensible, leur intangible, pèse lourd dans al balance, et on ne fait pas le poids quand on essaie de leur expliquer le temps qu’il faut prendre pour ramener un adolescent qui s’égare dans les étoiles, ou pour accompagner un vieillard dans la dernière ligne droite.

Et comment évaluer le silence d e ces entretiens où rien en se dit jamais mais où tout se passe ? En deux mots, où tout se trame…

Comment revenir sur terre, fermer les portes du sensible, de l’humain et la minute d’après se trouver face à cette machine administrative à qui il faut expliquer la vie. Sourires en coin : idéaliste ou embrouilleur ?

Se débattre dans les filets de l’inintelligible plutôt que de se battre.

Trouver d ‘autres armes : sociales, médiatiques.

Hurler, remuer le trou, leur trou : remous, puis retenir sa respiration et espérer qu’un allié rebelle, égaré dans le système, saura vous entendre.

Toucher le sensible derrière la carapace du système. Chercher l’écho et espérer enfin la victoire du Sensible sur l’insensible.

























LE PAYS DE LA LUNE A L’ENVERS


Naufragé volontaire sur cette île du bout du monde.

Temps suspendu sous le vol silencieux et humide de roussettes géantes aux allures de ptérodactyles.

En toile de fond une masse verte, un sein tendu vers le ciel : le Mont Choungui. Réalité soudain : Ex- île- Exil loin- très loin- plus loin. Rien- tout- à peu près.

Le spleen m’envahit comme ces moisissures qui se nourrissent du cuir, lentement, totalement, définitivement.

Je suis bloqué sur une île sauvage où survivent de misérables bannis.

Peu à peu j’ai cessé de m’intéresser à la ligne d’horizon.

Mon regard s’est échoué sur la barrière de corail où j’observe le flux et le reflux des marées.

-Marée Haute : écume blanche au loin, toujours.

-Marée basse : la Bretagne[11].

Puis sur la plage, route de latérite : les crabes pinces en l’air.

Depuis quelques temps, ma ligne de fuite s’arrête sur mon jardin, les plantes, les cocotiers avec en toile de fond la lune à l’envers, telle une barque sur le ciel multi- étoilé. Insomniaque, je rêve d’échappées belles et avant l’aube, l’appel du muezzin me tire bers l’ailleurs.

« Comment vivre dans un pays à la renverse ? », me crie une patiente m’zungu qui craque : « C’est le pays du monde à l’envers. », me précise-t’ elle en avançant avec précaution, car il faut savoir où on met les pieds quand on se déplace sur « le pays de la lune à l’envers[12]».







TROPICAL BLUES








« Huit mois, c’est le moment où l’on craque », me répète en riant le reporter de R.F.O. Mayotte à qui je demandais des nouvelles d’une jeune journaliste du Kwézi[13], «Elle n’a pas résisté. Ici c’est le Paradis mais il y a un moment difficile à passer, un cap. Il faut accepter une autre, temporalité et après, quand vous avez lâché sur le temps, ça va mieux. »

Ses paroles me rassurent, moi qui commençais à sentir la chape de plomb du blues tropical m’envahir. On ne va pas me refaire le coup des Fous de l’Inde. De retour de Zanzibar, ligne de fuite imaginaire à 2H du pays de la lune à l’envers, j’apprends que mon budget psy, pour mettre ne place le premier secteur de santé mentale de Mayotte, (dont j’ai la charge depuis septembre 2001), est égal à zéro pour l’année suivante.

Est-ce le retour de bâton des administratifs de l’A.R.H. (Agence Régionale de l’Hospitalisation) de La Réunion, que j’avais rencontrés à mon arrivée ??!! Je leur avais conseillé de relire Le sanglot de l’homme blanc de P.Buckner, quand ils m’avaient interdit d’aider les M’zungus qui craquaient, en particulier, nos collègues soignants de la D.A.S.S. et de l’hôpital. « Vous n’êtes pas là pour eux mais pour les mahorais !!!! » Voilà ce que c’est que d’être un satellite de La Réunion !!!!

Toujours est-il que pour le moment, mon thème : « la parenthèse », la pause sur place, ou ailleurs, est fort compromis.

Moi qui pensais pouvoir faire ce livre, reprenant dix ans d’expériences cliniques et artistiques, sur le thème de la pause, en le mettant en acte, ici, au milieu du Canal du Mozambique. Je me retrouve dans une espèce de bagne sanitaire à expier je ne sais quelle faute, au milieu de co-détenus qui se disent eux- aussi innocents…Alors allons-y !!!















III E) Vaincre le syndrome insulaire



UNE ÎLE

POUR Y ÊTRE BIEN

IL FAUT TOUS LES MATINS

LUI RENDRE UN CULTE,

UN HOMMAGE ;

EN FAISANT DES ABLUTIONS,

DES BAINS AMNIOTIQUES,

CETTE MER QUI VOUS ENTOURE,

VOUS RETIENT,

VOUS ETOUFFE,

PUIS QUI VOUS LIBÈRE…

Février 2005







Santé mentale : le syndrome du voyageur/ le syndrome insulaire


QUAND L’EDEN DEVIENT BAGNE



Le Dr Régis Airault est responsable du service de santé mentale de Mayotte qu’il a créé en 2001. Il a travaillé auparavant pendant plusieurs années en tant que médecin psychiatre au Consulat de France à Bombay, où il a aidé nombre de voyageurs ayant presque, du jour au lendemain, perdu contact avec la réalité, bien souvent sans troubles préalables annonciateurs de cette confusion mentale. Sur plus de 4 000 patients accueillis chaque année dans son service, un nombre croissant de personnes présentant des troubles liés au phénomène de choc culturel et de vie insulaire. Réponses d’un spécialiste sur cette pathologie qui peut atteindre tout voyageur[1].

Par Isabelle Batany, Le Mawana, n° 24, jeudi 01 juin 2006, p. 6.
Le nouvel arrivant à Mayotte a souvent en tête une image de carte postale de cette petite île perdue de l’Océan Indien, symbole de paradis ( lagons, cocotiers, tortues, baleines, pêche…). Mais parfois l’image ne correspond pas à la réalité. C’est alors que tout commence à aller mal…

Comment se manifestent ces troubles ?

A vivre trop longtemps sur les îles, il nous prend au bout de quelques temps à nous, occidentaux non insulaires, un étrange sentiment qui tient à la fois :

De la nausée (à rapprocher du mal des navigateurs, « la nausée des îles », envie de vomir, de rejeter, un haut-le-cœur, un trop plein de rien qui nous déborde), le « syndrome insulaire », impression de tourner en rond, de ne pas pouvoir s’échapper (intellectuellement, mais aussi du regard des autres : « Bienvenue au village n° 6).

D’un vécu dépressif que l’on dit commun en ces terres tropicales et insulaires, le fameux « Fiu » tahitien. Sorte de lassitude atteignant aussi bien les expatriés que les locaux, le « je suis fiu » de Tahiti pouvait expliquer ici à Mayotte certain laisser-aller, baiser les bars à certaines périodes du séjour. Des expatriés découragés, exténués, abattus, dépités en particulier lors de la saison chaude et humide qui s’étale (comme les bouénis) du mois de décembre au mois d’avril.

On peut alors pousser ce sentiment à l’extrême jusqu’à toucher le fond[14], mélancolie voire dépression. La personne réalise aussi que les problèmes de la vie quotidienne sont les mêmes qu’en Métropole : difficultés d’approvisionnement avec un coût de la vie plus élevé, qu’il n’est pas toujours facile de se faire accepter, qu’il faut faire des efforts pour aller vers les autres, que les conditions de travail ne sont pas les mêmes (climat, généralement davantage de travail). Le décalage culturel, avec la barrière de la langue, peut provoquer une angoisse considérable, une panique ou même des bouffées délirantes et des états hallucinogènes. Ce phénomène n’est pas spécifique aux Métropolitains débarquant à Mayotte : il atteint pareillement les Mahorais lors qu’ils partent en Métropole ou encore à La Mecque. On appelle ça décompenser », en langage psy. Plusieurs jeunes Mahorais que nous suivons au Centre de Santé Mentale ont fait un séjourv en Métropole qui a provoqué chez eux ces troubles. Ils n’ont habituellement aucun antécédent psy mais ont été confrontés là-bas à un réel choc culturel.


A quel moment apparaissent les premiers effets de ces troubles psychiques ?

Les symptômes peuvent se produire dès l’arrivée ( ou au bout de plusieurs semaines, voire de plusieurs mois), lorsque la réalité ne correspond pas à l’idée que la personne s’en faisait, lorsque la situation est trop inattendue, l’imprévu trop important, les valeurs des deux cultures trop éloignées.

Considérez-vous plusieurs types de « voyageurs » ? Plusieurs profils ?

L’expérience m’a permis de distinguer quatre grands groupes :

a) Le voyage pathologique tout d’abord qui correspond aux pesronnes animées par une idée délirante avant de partir et qui voyagent (ou fuguent) pour fuir leurs problèmes, amis aussi pour se procurer de la drogue. Ce sont parfois des « délirants » qui fuient leurs persécuteurs, des psychotiques qui pensent sauver le monde.

b) Le voyage thérapeutique répond, lui, à ce désir : « je déprime et je vais me soigner sous les cocotiers ». Ce qui peut parfois marcher.

c) Le voyage initiatique est celui des jeunes qui partent dans des lieux considérés dangereux par leurs familles et qui veulent s’éprouver pour revenir fortifiés, grandis, enfin adultes.

d) Le voyage pathogène concerne des gens qui vont bien, qui n’ont pas d’antécédents et qui arrivent dans un pays qui les bouleverse et qui les fait décompenser sous forme de bouffées délirantes.

Mais fort heureusement, la plupart des voyages se passent bien, même si cen, ‘est jamais évident car le voyage est toujours une sorte de prise de risques.

Le meilleur remède ?

En situation d’urgence, une prescription médicale s’avère souvent indispensable et pour les cas extrêmes, un rapatriement doit même être envisagé. Revenu chez lui, les troubles disparaissent et sont généralement sans lendemain.

Mais à mon avis la meilleure solution est de s’échapper régulièrement des îles, physiquement, par des voyages réguliers, seul salut pour une bonne santé mentale. Il ne faut pas attendre d’avoir touché le fond[15].


LE VOYAGE COMME

ECHAPPEE FAMILIALE

Tout comme les M’zungus qui viennent à Mayotte pour échapper à la pression (des profondeurs) de leur culture et/ou de leur famille[16], les mahorais s’engouffrent dans la modernité en s ‘empressant de boucler leurs ceintures de sécurité dans les embouteillages de Passamainty ou de Kawéni. Est-ce pour fuir la monotonie de l’île ? , (que l’on croyait endormie pour l’éternité), ou pour fuir le regard du village et le fardeau familial?

C’est un bol d’air que cette échappée belle vers la ville, voire vers la Métropole ( La Réunion ou Marseille la plupart du temps) pour ces « ruraux cocotiers » déracinés.

Nous assistons donc au même mouvement qu’au XIX ème siècle dans les pays européens, et Mayotte ne fait-elle pas partie de la Communauté Européenne depusi si longtemps qu’on l’avait oubliée ? Quand on pense aux réticences de l’Europe face à l’entrée de la Turquie dans la Communauté Européenne, on devrait leur montrer des images de la façon mahoraise d’être français ici, dans l’Archipel des Comores[17].

Mais revenons en à nos embouteillages. Le problème, quand on fait le pas d’accepter la ceinture et de la boucler, c’est qu’on ne peut pas revenir en arrière. C’est pour cela que tout va trop vite (la politique des « petits pas » ayant laissé la place à celle des grandes « enjambées », on risque d’assister à un repli vers les traditions, et pourquoi pas à un retour aux Comores en 2010 ? Comme une tentative désespérée de rester encore, et le plus longtemps possible, comme à l’adolescence, dans l’enfance.

Mais le problème c’est que « les Comores c’est une Grande Famille » et que les histoires de famille c’est justement ce que l’on fuit en allant vers la modernité; il ne reste donc plus qu’une voie : l’Islam et son rejeton intégriste.


III F) Le Retour et la Nostalgie de l’île



« ON A CHANGE

LA FRANCE PENDANT QUE

JE N’ETAIS PAS LA.»

Un patient de retour en Métropole après 4 années d’expatriation…





« A LA RECHERCHE DU TANG PERDU »

Par Ibrahim ROUST





















[1] Définition : « Trop plein de rien qui nous déborde quand on vit sur une île tropicale. », Régis Airault, 08/02/2005 ; fusion entre « insule » et « solitude », note du Compilateur.

[2] Cfr. la série télévisée des années 60.

[3] Les Bwénis sont les femmes de Mayotte, opulentes, dominantes, qui parviennent à faire adopter à l’Islam une sorte de matriarcat, l’exemple des chatouilleuses*a de Zéna M’Déré étant en la matière le plus frappant. Mais cette attitude de blocage collectif de la vie civile peut avoir des revers pervers, voir l’exemple récent (février2006) de l’occupation de la C.S.S.M : Caisse de Sécurité Sociale de Mayotte, par le « Collectif de Femmes Leaders de la Vie Publique *b», parce qu’un cadre d’origine comorienne avait été embauché….Note du Compilateur.

*a : Par leurs pressions permanentes -en fait des chatouilles en groupe bien placées, en entourant le pauvre malheureux, tout en revendiquant pour Mayotte-, vis-à-vis des représentants de l’Archipel des Comores, ces Femmes-Soldats, > Sorodas, auraient largement contribué au choix de la France par les Mahorais. Cfr., A la rencontre de Zéna M’Déré, par les élèves de Cinquième du Collège de M’tsamboro, Mamoudzou, Editions du Baobab, 2003, p. 21.Note du Compilateur.

*b : Cfr. Mayotte Hebdo, « Les nouvelles chatouilleuses », Saïd Issouf, n° 276, 24/02/06, p.6. Note du Compilateur.
[4] A priori seulement, puisqu’on sait que les îles ont une formation volcanique et que les atolls du Pacifique par exemple sont des îles enfouies par une éruption terrible, dont les bords du volcan affleurent à peine au dessus de l’eau, on retrouve là encore l’opposition enfer- paradis propre au monde insulaire, note du Compilateur.
[5] Ce texte tiré des Mercredis de Mamoudou, cellule de réflexion sur l’insularité du Service de Psychiatrie,du C.H.M. ( Centre Hospitalier de Mayotte), créé par le Docteur Airault en 2001, est forcément antérieur au 28 janvier 2004, qui salua le passage remarqué d’Elita, qui se solda par 4 morts, de nombreux blessés et des dégâts matériels. En cette année où nous revient du Pacifique El niño, on peut s’attendre au pire. Note du Compilateur.

[6] Il faut préciser ici que tous les mahorais ne descendent pas de marins, beaucoup sont les descendants d’esclaves Makas du Mozambique et du Malawi, utilisés comme main d’œuvre pendant la période sucrière. Les mêmes esclaves alimentèrent aussi le « marché » de La Réunion et bien entendu l’Amérique Latine. A noter qu’un genre de salsa cubaine des années 60 a pour nom mozambique, juste retour des choses…Note du Compilateur.

[7] Humainement parlant pourtant, la Départementalisation de Mayotte, avec une application stricte des minima sociaux et un rattrapage des salaires par rapport à la Métropole, est la seule voie possible. Peut-on concevoir, à moins de prendre les Mahorais pour des infra-hommes, une région française où le coût de la vie est double et où l’on touche deux fois moins ???!!! Note du Compilateur.

[8] Il s’agit bien entendu ici d’une racine et non pas d’un suffixe, note du Compilateur.
[9] Les 2èmes Mercredis de Mamoudzou, « De l’île d’Eden à l’île Bagne, entre dérive et ancrage. », animés par Eric Fougère, (Le grand livre du bagne, Orphie, 2002), Mamoudzou, Salle du Conseil Général, 13 mars 2002.

[10] Le Docteur Airault, en nous contant ses propres déboires au C.H.M. de Mayotte, nous fait toucher du doigt le syndrome de l’insularité : « l’insulitude », dont le symptôme le plus évident est un douloureux sentiment de persécution du à une mise à l’écart totale dans sa profession. Une île telle que Mayotte, où tout reste à faire, pouvait-elle se priver d’un pionnier comme Airault ? Note du Compilateur.
[11] Si ce n’était cette référence à nos magnifiques ponants bretons, ce distique a des accents de Malcom de Chazal, poète insulaire s’il en est, (Île Maurice), dans son remarquable et unique recueil de poésies, palpables comme la vie, Sens- Plastique, Paris, Gallimard, Collection L’ Imaginaire; 1985.

[12] Voir de Régis Airault, Faire une pause dans sa vie, Au pays de la lune à l’envers, Paris, Petite Bibliothèque Paillot, 2004, p.86 : « Regardez toutes ces baleines échouées », en parlant des Bouénis qui consultent le gynécologue....
[13] Rebaptisé depuis Mayotte Hebdo, l’hebdomadaire d’informations le plus important de l’île. Kwézi signifie ‘salut’ en shimaoré.
[14] La première partie de l’article a déjà été utilisé pour définir l’insulitude et le syndrome insulaire, au tout début de cet « exposé », note du Compilateur.
[15] Comme je le signale en infra, le voyage réel est évidemment l’issue la plus évidente pour fuir l’insularité oppressante mais les voyages virtuels auxquels on accède par la création ne sont pas non plus à négliger, toutes formes d’art et d’expressions peuvent nous permettre de nous échapper de l’île tout en y demeurant. Pour donner un exemple, on ne compte plus ici à Mayotte le nombre de collègues d’Arts Plastiques qui exposent, qui se révèlent à eux-mêmes comme créateurs et qui évitent ainsi toutes sortes de syndromes insulaires malsains. Il faut dire qu’ici les peintres disposent de toute la palette des verts et des bleus avec le lagon et la brousse et que l’humain est d’une grande richesse aussi. Il ne faudrait pas oublier non plus l’altérité voire l’amitié, quand elle est possible, pour lutter ensemble contre les syndromes insulaires. Note du Compilateur.

[16] Régis cite l’exemple de Ségalen qui fuit la monotonie familiale de sa Bretagne natale.

[17] Cette vision un tant soit peu idyllique cache en réalité une profonde tension, tous les clandestins, musulmans ou pas, rêvent de devenir français et il suffit en mai 2006 de fermer l’antenne de l’Etat Civil à Combani, fief des Comoriens de l’île, pour que ce soit l’émeute, justifiée d’ailleurs, par l’attitude autoritaire et xénophobe d’Ali Souf, le maire de Tsingoni et de son patron de l’U.M.P..